Quizás a alguno lo sorprendió, a otros no, en especial a los que forman parte del día a día de Boca desde que Jorge Amor Ameal ganó las elecciones en 2019. Antes de jugar ante Defensores de Belgrano, el Xeneize salió a la cancha con una pancarta azul y dos palabras, en grande, en letras amarillas: “Nunca Más”.

No es un secreto que durante los ocho años que duró el angelicismo y antes aún, con el macrismo, las políticas de Derechos Humanos habían salido de la agenda diaria del club. Con la llegada de Jorge Amor Ameal la historia se modificó y reina el consenso a favor de la memoria.

Alejandro Veiga, pro secretario del club, uno de los directivos involucrado en esta tarea, afirma en diálogo con Doble Amarilla: “Hoy en Boca habitamos distintas corrientes de política partidaria, pero esto es una política de Derechos Humanos y la compartimos todos. Hacer silencio en estos temas no es sólo hacer silencio: es ser cómplice, y nosotros no queremos ser cómplices de los que tiraban gente al mar”.

En la semana del 24 de marzo, Boca impulsó la creación de su Departamento de DDHH. También invitó a Lita Boitano, presidenta de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, para plantar un árbol en el playón del club y plegarse a la inciativa de los organismos para este 24M en pandemia. Además, el equipo posó con la mencionada pancarta y Emmanuel Más participó como capitán junto a Luciano Goux de la plantación de un árbol antes del pitazo inicial en Boca-Defensores de Belgrano, por la Copa Argentina.

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“Nuestro presidente es una persona comprometida con los DDHH. Su hijo trabaja con los DDHH a nivel internacional”, destaca Veiga, que además celebra la acción conjunta que se dio con River con el objetivo de la restitución del carnet a socios desaparecidos durante la última dictadura: “Hay una buena relación con River, somos archirrivales en lo deportivo, peor ahí se terminó la rivalidad. Si vos tiras una persona al mar viva, no me fijo si es de River o de Boca. Es una tragedia que tenemos que denunciarla todos”.

Sobre ese punto, Veiga manifestó que apenas se lanzó la convocatoria, se acumularon los mails y llamados al club. También, puntualizó: “León Gieco canta en su canción “La Memoria” una parte que dice ‘Cuando el fútbol se lo comió todo’ y es así. El fútbol no debe ser usado nunca más para eso. El fútbol es lo más igualitario que hay, no puede ser usado por sinvergüenzas y dictadores”.

La remoción de Massera y López Aufranc como socios honorarios del club

En medio de esta concientización sobre la importancia de los Derechos Humanos, Boca tiene algo que corregir. Todavía a día hoy, el ex Dictador Emilio Eduardo Massera y el represor de la época de Alejandro Lanusse, Alcides López Aufranc son socios del club. 

Veiga advirtió que el club ya está en vías de solucionar ese tema: “Encontramos un acta con Socios Honorarios hecha en 1972 y hay un montón de militares, el más evidente era Massera. Nosotros mandamos esa lista al CELS y a Organismos de DDHH, para que ellos nos mandaran quienes eran. Hay muchos militares de la dictadura de Lanusse”, contó.

Massera sí representa a la última dictadura. López Aufranc estuvo involucrado en el Cordobazo y en la represión del ’72 en Trelew. Enviamos a la Asamblea de Representantes la solicitud para que den de baja ambos carnets, advirtió Veiga.

También, celebró: Estábamos acostumbrados a que Boca no participaba de estas cosas, se hacían los otarios y en este tema hacer silencio no es no accionar, es accionar en contra. A Boca le ponen la agenda los socios que nos votaron. Nosotros somos un equipo popular, somos una Sociedad Civil sin fines de lucro y hasta hace poco éramos un club de CEOS y Empresarios y que habíamos perdido lo popular, ahora buscamos recuperar lo popular también desde este lugar”, enfatizo. 

Por último, Veiga cerró: “El lunes estuvieron los organismos de DDHH en nuestro club. Nos hizo llegar un mensaje Taty Almeida. Tenemos una relación bárbara con los organismos de DDHH. Muchos de lo que estamos en esta CD de Boca  militamos en Derechos Humanos. Para nosotros, los organismos son gente conocida, no son extraños”.