(De la redacción de DOBLE AMARILLA) Apenas terminó el partido en Medellín y el árbitro chileno Roberto Tobar marcó el final en el estadio Atanasio Girardot, estalló la alegría y el júbilo en toda la provincia de Tucumán que festejó la histórica clasificación de Atlético a los cuartos de final de la Copa Libertadores.

El epicentro de los festejos fue la plaza Independencia de la capital tucumana invadida por miles de fieles fanáticos vestidos de celeste y blanco para celebrar una noche que se extendió hasta bien entrada la madrugada.

Frente a la Casa de Gobierno, los hinchas cantaron y bailaron en una jornada donde el clima acompañó en una noche apacible para que cientos de simpatizantes del 'Decano' iniciaran una celebración que continuará este miércoles con la llegada del plantel dirigido por Ricardo Zielinski