Platense regresó a Primera. La historia y el presente se abrazan para recibir al Calamar. Su lucha por volver a la elite se inició en 1999 y culminó el domingo 31 de enero por la noche, bajo la lluvia. Su ilusión cumplida es la misma con la que sueñan todos los que militan en categorías de ascenso, pero mucho más los que ya conocen el aroma de la división más importante. Algunos, incluso, fueron campeones del fútbol argentino. Otros siguen remando contra la corriente en el país menos federalizado entre los que son potencia. Este es un informe que no solo anclará en los Ferro, Quilmes y Chacarita, sino también en instituciones que, precisamente por la injusticia marcada, no son tan conocidos para el gran público.

La racha de ausencia más prolongada en Primera División durante el profesionalismo le pertenece a Talleres de Remedios de Escalada. No juega en la máxima categoría desde 1938. Nacido en 1906 y cuna de Javier Zanetti, uno de los futbolistas más importantes en la historia de la Selección Argentina, fue parte del primer campeonato de la era rentada, en 1931. Es el único miembro fundador que actualmente no compite ni en Primera, ni en Segunda División.

El segundo registro le corresponde a Argentino de Quilmes, que participó en 1939 y firmó la peor campaña en Primera División: cosechó apenas 4 puntos y su diferencia de gol fue -113. Perdió 30 de los 34 partidos. No ganó. Le convirtieron 148 goles. Nunca más volvió a la elite. Actualmente milita en la B Metropolitana.

CAMPEONES

Tres campeones de Primera División durante el profesionalismo participan en la Primera Nacional. El de la racha más prolongada sin aterrizar en la elite es Ferro, bicampeón en la década del 80 de la mano del gran Carlos Griguol. Uno de esos equipos de Timoteo se coronó de forma invicta y además fue subcampeón en un par de oportunidades. 

Ferro no juega en la categoría más importante del fútbol argentino desde 2000. Ni siquiera ha estado cerca del regreso y llegó a tocar fondo con un descenso a la B Metro. Los otros campeones son Chacarita, que se consagró en 1969, y Quilmes, que dio la vuelta olímpica en 1978. El Funebrero no compite en la “A” desde 2018, mientras que el Cervecero no lo hace desde 2017.

CERCA DE LA GLORIA

Racing de Córdoba fue subcampeón de Primera División en 1980 de la mano de Alfio Basile. Perdió la final del Torneo Nacional ante Rosario Central. Fue una fija en el certamen top durante esa década, pero desde su descenso en 1990 no ha regresado y hoy ni siquiera participa en el Torneo Federal A. Con una gran hinchada y muy buenas inferiores, debe luchar desde los maratónicos campeonatos del interior.

Deportivo Español llegó a coquetear con la contratación de Diego Maradona. Ese era su poderío a principios de los 80. Era una marca de buen juego y llegó a tener el estadio con la iluminación más moderna de Sudamérica y para más de 30.000 espectadores. Peleaba campeonatos con la dupla López-Cavallero a cargo de la táctica. No juega en Primera División desde 1998.

EL MENOS FEDERAL DEL MUNDO

El fútbol argentino tiene un tatuaje vergonzoso y es que se trata del menos federal del mundo entre las potencias del deporte. Su concentración de origen en Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires fue sumamente dañina, se mantiene hasta hoy y poco se ha hecho por corregirla. La medida más trascendente fue la implementación de los Torneos Nacionales de Primera División en 1967, lo cual permitió la participación de equipos del interior y sirvió de base para la conformación del plantel de Argentina campeón mundial en 1978 con jugadores como Mario Kempes u Osvaldo Ardiles.

De no ser por aquella idea de Valentín Suárez, clubes como Talleres, Belgrano, Atlético Tucumán, San Martín de Tucumán o Godoy Cruz jamás hubieran disputado partido alguno en Primera División. Kempes y Ardiles debutaron en Instituto. La entidad cordobesa no compite en la máxima categoría desde 2006.

La mayoría del resto de los indirectamente afiliados atraviesa las dificultades que acarrea esa injusticia histórica y la actual de competir en torneos donde deben recorrer el país de punta a punta mientras los directamente afiliados reciben más dinero de la TV y tienen menos gastos.

Este es el mapa de los equipos que no están directamente afiliados a la AFA y su última vez en Primera División: Don Orione de Chaco y Huracán de Ingeniero White (1971), Independiente de Trelew (1972), Atlético Regina, Desamparados, Newbery de Junín y Puerto Comercial (1974), Mitre de Posadas (1975), Huracán de Comodoro Rivadavia y Sportivo Patria (1976), Los Andes de San Juan -actualmente Trinidad- y Sarmiento de Resistencia (1977), Alvarado (1978), Juventud Unida Universitario (1979), San Martín de Mendoza (1980), Huracán de San Rafael y San Lorenzo de Mar del Plata (1981), Deportivo Roca, Estudiantes de Santiago del Estero, Independiente Rivadavia y Mariano Moreno de Junín (1982), Andino, Atlético Concepción, Atlético Santa Rosa, Loma Negra y Renato Cesarini (1983), Atlético Ledesma, Atlético Uruguay, Ferro de General Pico, Gimnasia de Mendoza, Kimberley, Unión de General Pinedo y Unión San Vicente (1984), Altos Hornos Zapla, Argentino de Firmat, Central Norte, Cipolletti, Círculo Deportivo Nicanor Otamendi,
Estudiantes de Río Cuarto, Guaraní Antonio Franco, Huracán Las Heras, Juventud Alianza de San Juan, Juventud Antoniana y Santamarina (1985), Chaco For Ever (1991), Deportivo Mandiyú (1995), Huracán Corrientes (1997), Gimnasia y Tiro de Salta (1998), Huracán de Tres Arroyos (2005), Tiro Federal (2006), Gimnasia de Jujuy (2009), Crucero del Norte (2015), Atlético de Rafaela (2017), Olimpo (2018), Belgrano, San Martín de San Juan y San Martín de Tucumán (2019).

DIRECTAMENTE AFILIADOS

Ganadores de Copas Nacionales, Tigre y Atlanta encabezan la lista entre el resto de los directamente afiliados que luchan por volver a Primera División. El Bohemio no participa desde 1984. El Matador, apenas desde 2019. A ellos y a los mencionados en los apartados anteriores se les suman: Central Córdoba de Rosario (1959), Morón (1969), San Telmo (1976), Estudiantes de Caseros (1978), Sportivo Italiano (1987), Deportivo Armenio (1989), Los Andes (2001), Almagro (2005), All Boys (2014), Nueva Chicago (2015) y Temperley (2018).

Todos sueñan con volver. A algunos los respalda popularmente la tradición, otros deben luchar contra una injusticia histórica. Lo cierto es que, desde uno y otro camino, comparten la ilusión que, anoche, Platense pudo convertir en realidad, luego de 22 años de luchar en el ascenso.