(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Defensores de Cambaceres, club que milita en la Primera C del fútbol argentino, decidió tomar una medida polémica en sus inferiores: desde la coordinación del fútbol juvenil, reglamentaron un arancel diferenciado para los jugadores extranjeros. Para los futbolistas nacionales, la cuota obligatoria asciende a $ 400. Ahora, con la nueva regla que bajaron autoridades del club, los oriundos de otros países deberán pagar un monto distinto, que asciende a U$S 100. Esto fue comunicado a tres futbolistas colombianos que realizan los últimos trámites necesarios para poder fichar en cuarta división de la institución y deberán sufrir la diferenciación impuesta por los directivos. DOBLE AMARILLA informó sobre el tema, que despertó críticas en algunos socios del club. 

Tras conocerse esa situación, el club publicó un comunicado oficial donde da una versión sobre lo que sucede. La entidad de Ensenada sale a contrarrestar la información afirmando que se trata de un acuerdo particular con los jugadores colombianos involucrados, ya que por problemas de documentación no han logrado ser fichados. En tanto, omiten referecia alguna sobre el arancel a jugadores nativos de nuestro país. 

 

COMUNICADO OFICIAL:

"El Club Defensores de Cambaceres aclara que la institución no cobra cuota alguna a jugadores juveniles extranjeros. Los tres futbolistas juveniles colombianos que se incorporaron a la cantera de la institución lo hicieron a través de un acuerdo particular, debido a que no pudieron ser fichados por cuestiones de documentación personal. Para proteger los intereses del club, el acuerdo se realizó con motivo de la imposibilidad de registrar las fichas de los futbolistas y, por lo tanto, de no poder ser titular de los derechos federativos de los mismos hasta que se puedan resolver las citadas cuestiones de documentación. Los juveniles, patrocinados por el padre de uno de ellos, accedieron a pagar una suma mensual en compensación.

La institución reafirma su compromiso con todos sus deportistas, rechazando de plano toda cuestión de discriminación basada en nacionalidad, credo, religión o género.

Todos los miembros del club (la Comisión Directiva, los empleados y los colaboradores) trabajan cada día para cumplir el compromiso de hacer resurgir y crecer al club, honrar su nombre y sus valores, y mejorar la situación deportiva, social, económica y financiera, a pesar de las dificultades que hubo y hay que sortear".