(Desde la redacción de DOBLE AMARILLA) Sarmiento de Alejo Ledesma, de Córdoba, es un club. Ni más ni menos que un club del interior de la Argentina, humilde pero que con trabajo, sacrificio y dedicación se mantiene desde hace más de 100 años. Se encuentra en un pueblo de cuatro mil habitantes a más de 300 kilómetros de la capital de la provincia. 

Según pudo averiguar Doble Amarilla, Sarmiento cuenta con 500 socios activos que disfrutan de las disciplinas diarias que propone la institución, como vóley, taekwondo, básquet, natación, patinaje artístico, hockey femenino y tenis. Además de la sede social, el club también tiene un polideportivo para desarrollar las actividades deportivas.

Aunque el dirigente del club, “Pepe” Zaminillo le aseguró a este medio que el deporte principal es el fútbol. “Jugamos en la Liga Regional de Canals, donde somos uno de los clubes más importantes, con 14 títulos en nuestro haber”. Cabe destacar que en 1933 se disputó por primera vez el campeonato organizado por la Federación, consagrándose campeón justamente Sarmiento de Alejo Ledesma.  La última vez que levantó la copa fue hace dos años atrás, en 2016, cuando también celebraba el centenario.

Con respecto al fútbol, se desprende que el club cuenta con un presupuesto muy bajo, prácticamente siendo amateur. Desde la dirigencia, afirman que los jugadores que defienden los colores de Sarmiento todos los fines de semana en el torneo de Primera, cobran entre $800 y $3.000 por partido (sólo dos, las figuras del plantel), y que los futbolistas tienen que tener un segundo trabajo para poder sustentar a sus familias.

En estos 102 años de vida que tiene el club cordobés, sólo un jugador llegó a la Primera División del Fútbol Argentino, y es el defensor Luciano Lollo, actualmente en River. Allí hizo parte de las inferiores, desde los 9 hasta los 12 años, hasta que luego emigró a Belgrano. 

Sarmiento tiene un estadio que se encuentra en remodelación. Instalaron nueva iluminación y están finalizando la obra de la primera tribuna en la cancha, se trata de una estructura de cemento de 33 metros de largo y siete escalones que ya le permite a los hinchas estar mucho más cómodos. “En un partido normal nos vienen a ver como mucho 300/400 personas, y si llega a ser una final o un partido importante pueden llegar a venir unas mil como mucho y la entrada sale $120", afirmó el directivo Zaminillo.