Belgrano celebrará sus elecciones en el día de hoy y la disputa se suscita entre dos listas que encabezan figuras emblemáticas del club: Armando Pérez, ex presidente y candidato de “Siempre Belgrano”, y Luis Fabián “Luifa” Artime, ex jugador, goleador, ídolo del Pirata y líder por “Belgrano Primero”.

Ambos candidatos ya hablaron en varias oportunidades de su modelo de gestión. Incluso fueron más allá en el proyecto deportivo, y cada uno dio a conocer quién será su entrenador (Marcelo Vázquez de ganar Pérez y Alejandro Orfila de imponerse Artime), pero un dato no menor en este panorama electoral es quién está detrás de cada lista. Y, obviamente, la política es una de las aristas más importantes e interesasdas en el desenlace: ¿Quién apoya a quién en el tablero pirata?

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Para la política cordobesa es más que importante esta elección porque, de alguna forma, teloneará las legislativas que se celebrarán este año para la renovación en la Cámara de Diputados y Senadores. De alguna forma servirá como un “termómetro electoral” para medir expectativas de cara al futuro.

Por el lado de “Luifa”, hay un claro apoyo del Partido Justicialista de Córdoba, encarnado en la figura del gobernador Juan Schiaretti, sumado a que también tiene el visto bueno del radicalismo, comandado por Ramón Javier Mestre, ex intendente de la ciudad de Córdoba y actual presidente del Comité Central, y de Mario Negri, diputado nacional y presidente del bloque UCR e interbloque Cambiemos.

En cuanto a Armando Pérez, fue la persona de confianza de Mauricio Macri en la AFA, cuando la Casa Madre del fútbol argentino fue intervenida. Pérez el titular de la Comisión Normalizadora. Aún con la premisa de no hacer lugar al terreno político, en sus filas tiene a vecinalistas, radicales, kirchneristas y peronistas.

 

Con este panorama, lo que queda saber es cómo participará el actual oficialismo, que afronta su último día de gestión. Fuentes de la conducción le dijeron a Doble Amarilla que “no hay una postura uniforme” para votar y mostrar respaldo político, por lo cual, cada cual jugará su propio partido.