Todavía siguen los festejos en la Isla Maciel por el histórico ascenso de San Telmo a la Primera Nacional. El club venía compitiendo, pedía permiso entre los de arriba y no se le daba, pero finalmente logró su cometido. 

Si bien el equipo desplegó un gran nivel futbolístico, detrás de todo esto está el respaldo a una idea y el trabajo en las Divisiones Inferiores. Todo esto con un presupuesto humilde y bajo la órbita de un club de barrio afectado por la pandemia del coronavirus.

En ese sentido, Doble Amarilla habló en exclusiva con su entrenador, Pablo Frontini, para que cuente en primera persona cómo se desarrolló el procesó, cuáles fueron los momentos complicados y qué significa conquistar "el sueño del villero".

DOBLE AMARILLA: ¿Cómo fueron las sensaciones de este tan ansiado ascenso?

PABLO FRONTINI: Muy contento la verdad y todavía emocionados por la situación. Creo que en el análisis del partido fuimos superiores. Los presionamos y buscamos el arco rival, prácticamente ellos no tuvieron situaciones. Quizás nos faltó un poco de claridad en los últimos 20 metros, pero después los penales nos dan el premio que merecimos a lo largo del trayecto.

DA: ¿Coincide este triunfo con la continuidad de un proceso en San Telmo?

PF: Si, se trata de seguir un proyecto y una línea de juego. Normalmente estas cosas terminan bien, a veces en el corto plazo y otras en lo largo. Entre o no entre la pelota, un proceso marca mucho el después. Poder sostener un proyecto hoy por hoy es determinante, y no hablo de aguantar a un DT por perder diez partidos, hablo de una claridad en el club sobre qué línea de fútbol seguir. Esto lo viene marcando Defensa y Justicia, Lanús, Vélez, ni hablar River… creo que en el fútbol argentino estas situaciones terminan dando frutos.

DA: Sin embargo, es difícil trasladar la lógica de esos clubes a otro más humilde y con menos presupuesto…

PF: Mirá… a mí me tocó hace diez años jugar en Defensa y Justicia en el Nacional B, y no eran lo que es hoy. De hecho dos años atrás se habían salvado milagrosamente de jugar en la B Metropolitana por un gol en el minuto 49. Que hoy San Telmo no está preparado para ser ese club está claro, pero lo que vivió Defensa en esos años lo puso en el lugar que está ahora. Yo no veo que San Telmo no lo pueda hacer. Si uno tiene ideas y está seguro de lo que busca, y apuesta a los jóvenes, se puede potenciar el club y profesionalizar áreas.

DA: ¿Cómo se siente en este proceso que lo empezó como jugador y lo terminó coronando como entrenador?

 

PF: Desde el primer momento me sentí cómodo y estaba seguro de que era mi lugar. Después los resultados te terminan o poniendo del lado de la felicidad o del ‘bueno, a ver, tomé una mala decisión’. A lo largo de este año hay tristezas, pero sin dudas que he tenido cosas mucho más positivas y alegres.

DA: ¿Tiene pensado seguir en el club? ¿Qué pasará con el plantel después de este hito?

PF: Mi idea es continuar y ya lo teníamos claro con los dirigentes, logrando o no el ascenso. Después a los jugadores hay que darles tranquilidad, y aquel que sienta que quiere mejorar y tiene ofertas, seré el primero en no ponerle condicionamientos. La carrera de futbolista es corta y entiendo todas las situaciones. No me da miedo tener que desprenderme de parte del plantel, todos se merecen lo que decidan para su futuro.

DA: ¿Qué cree  que tiene que pasar en San Telmo para tener la lógica de los clubes desarrollados que me mencionó?

PF: Hay que mejorar. El club hasta hace poco no se imaginaba jugar en la Primera Nacional, y hoy es una realidad. Para eso necesitamos que hayan cambios, mejorar la captación en las Divisiones Inferiores y también progresar en la logística, teniendo en cuenta que viajaremos por el país. El club ya tiene las ideas en la cabeza, y ahora será el momento de ejecutarlo.

DA: ¿Me puede definir qué significa este ascenso para la Isla Maciel? En algunas camisetas hablaban del "sueño del villero"

PF: A nosotros desde que empezamos a jugar la Fase de Grupos la gente nos mostró entusiasmo e identificación por el equipo. Siempre nos mostraron afecto, y eso se logró por el andamiaje del equipo. Y tal cual como decía la remera del festejo, esto es el "sueño del villero", es lo que la gente soñó durante muchos años. Soñaban con que San Telmo esté en la segunda categoría del fútbol argentino. Años atrás estábamos en la Primera C y ahora competiremos con equipos importantes. Y además, con la posibilidad de soñar. Si hacemos las cosas bien y seguimos trabajando, yo no veo por qué no se pueda apuntar a dar un paso más.

Ricardo Fioravanti on Twitter