(De la redacción de DOBLE AMARILLA) La coyuntura política, los tarifazos, los aumentos y la poca capacidad de respuesta genera en los clubes de barrio un impacto durísimo sobre su realidad económica. Doble Amarilla dialogó con Tomas Costa, Presidente de Colegiales, donde contó el déficit que genera el club al abrir sus puestas para un partido.


Doble Amarilla: ¿Hace cuanto tiempo le sucede a Colegiales este fenómeno de abrir la cancha y perder dinero?

Tomas Costa: Nosotros asumimos en julio del 2018, tenemos un torneo completo y 2 fechas de este campeonato. Salvo alguna excepción, ejemplo el primer partido de local que tuvimos frente a Flandria y la semifinal del reducido contra San Telmo, siempre fuimos a pérdida. Francamente, no recuerdo algún partido en el que hayamos gastado menos de $40.000.

DA: ¿Cómo solventa el club sus tareas diarias cuando lo más importante que tiene lo lleva a pérdida?

TC: Tomamos a la apertura del estadio como si fueran contrataciones o parte del plantel. Sabemos que tenemos entre 4 y 5 jugadores más por mes. Dimos por asumido que abrir la cancha va a ir a pérdida, entonces separamos ese dinero desde antes para ya saber con que recursos contamos y no fantasear con algo que rara vez ocurre.

DA: ¿Qué opina de que el operativo policial sea tan costoso?

TC: En la mesa de la divisional estamos hablando de este tema, hay clubes bastante afectados por esta lógica. Se ha planteado que podamos ir a un sistema como la C o la D, donde AFA le retribuye lo recaudado sobre el operativo policial. Nos sentimos en condiciones desiguales, ya que a ellos se les reintegra ese importe. Es un gasto muy importante para nosotros y todavía no tenemos soluciones.

 

DA: ¿Deben endeudarse para poder sobrevivir como institución?

TC: Recibimos el club con $15.000.000 de deuda. Asumí el 1 de julio de 2018 como Presidente del club. Al otro día tuve un llamado de Agremiados felicitándome por la asunción, pero al mismo tiempo me pedían que fuera a saldar una deuda de casi $4.000.000 por inhibiciones de jugadores, sino no podíamos arrancar el torneo. 

DA: ¿Cual es el ingreso más fuerte que tienen?

TC: Para Colegiales es el pago de AFA por derechos de televisión, ya que representa entre un 85 y un 90% de nuestro presupuesto. Acá tenemos un problema, una de las fuentes actuales fue un préstamo que hicimos con la asociación para solventar algunos gastos necesarios. Y ahora ya llevamos 4 meses sin poder cobrar ese sueldo, lo cual nos genera déficit interno, porque hay aportantes del club que también quieren recuperar el dinero que de buena fe prestaron. La realidad es que el dinero de ellos es nuestro gran ingreso.

DA: ¿Tuvieron inconvenientes con el sueldo de los jugadores?

TC: Nos tocó recibir a un plantel que se le debía en su momento casi 4 meses. Nosotros somos un club plenamente de fútbol, no tiene disciplinas por fuera de eso. Al no haber ingresos por no movilizarse la masa societaria, nos costó poder llegar a cumplir con todos, pero en general lo pudimos llevar bien. La idea este año es que si ingresan $10 gastemos $8, pero hay condicionales que te limitan esas ideas.

DA: ¿Qué visión tiene sobre las SAD?

TC: Estoy totalmente en desacuerdo, en el fútbol y en el deporte. Creo que el club es de los socios, el amor propio permite que, aún en la cuerda floja, el club nunca desaparezca. En cambio las Sociedades Anónimas, por más que tengan un abanico de buenos años, siempre la idea final es tirarlo abajo para luego comprarlo por dos mangos y que terminen ganando ellos, cuando el club es de los socios.