Apenas pasaron unas horas desde que Conmebol anunció que Brasil será la sede de la Copa América tras la baja de Argentina y ya se conocen reacciones a favor y en contra del torneo. La más fuerte fue la de Luiz Eduardo Ramos, ministro brasileño de la Casa Civil (jefe de Gabinete), quien puso en duda la realización del certamen. Desde el organismo sudamericano, no obstante, le confirman a Doble Amarilla que el campeonato se jugará en el país más grande de Sudamérica y que este martes se anunciarán las sedes.

"No hay nada seguro, estamos en medio de un proceso. No queremos rechazar un pedido (de ser sede) si podemos satisfacerlo. ¿Por qué Brasil va a ser sede de la Copa América durante la pandemia? Primero, porque fue una solicitud que fue realizada vía Confederación Brasileña de Fútbol, por la Conmebol", manifestó Ramos, manifestando que será responsabilidad de la Confederación la definición de las sedes y la negociación con estados y municipios.

Más temprano, el vicepresidente, Hamilton Mourao, consideró que es menos riesgosa la organización de la competencia por "la amplitud del país". En contraposición, el partido de los Trabajadores, del que forma parte el ex presidente Lula da Silva, se mostró en contra de la organización del campeonato. Además, el gobierno de Pernambuco definió que dicho estado no será parte de la competencia.

Mourao manifestó que Brasil presenta "menos riesgo" frente a la pandemia que Argentina para organizar la Copa América. "Vamos a decir lo siguiente... No es que sea más seguro, es menos riesgo. No es más riesgo. Es menor el riesgo, pero el riesgo continúa", señaló, en diálogo con periodistas. "No habiendo público no hay problema, es apenas dividir las sedes y listo. Nuestra ventaja es la amplitud del país y de nuestros estadios", agregó.

La presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hofmann, se mostró contra la decisión de albergar el torneo: "¡Y nos enteramos que (el presidente, Jair) Bolsonaro autorizó la realización de la Copa América aquí en Brasil! ¿Esto es serio? ¿En medio de la pandemia, la llegada de la tercera ola, riesgo por falta de camas y suministros y con vacunación lenta? ¡Increíble!".

Por otro lado, desde el gobierno de Pernambuco, encabezado por Paulo Câmara, se determinó que no serán parte de la competencia. La postura se conoció luego de que se nombre al estado como una posible sub-sede de la Copa. 

Pese a dichos de funcionarios de Bolsonaro, gobernadores y oposición, Conmebol ratifica que la Copa América se jugará en Brasil

Según la oficina de prensa de Câmara, las cifras de la pandemia hacen inviable la propuesta, indicó Globo Esporte. Desde el inicio de la pandemia, se registraron 481 mil casos y 15.807 muertes en Pernambuco. Además, se registra un alto porcentaje de más del 85% de ocupación de camas tanto en el ámbito público como en el privado.

En tanto, el diputado del Partido Socialista Brasileño (PSB), Julio Delgado, afirmó que le pedirá a la Corte Suprema que prohíba la Copa América. "Los números de la pandemia y las prohibiciones de eventos no permiten que el presidente Jair Bolsonaro, deliberadamente, decida que una copa de esa importancia, con selecciones de diez países, sea realizada aquí", manifestó, en diálogo con el portal O Antagonista.

El jefe del bloque opositor duro contra el gobierno brasileño

Marcelo Freixo, jefe del bloque de la minoría opositora en la Cámara de Diputados se mostró contra la organización de la Copa América. "Este es el retrato de un Gobierno asesino", expresó.

Según Freixo, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), "Argentina rechazó la Copa América por causa del agravamiento de la pandemia" y dijo que el promedio de muertos en Brasil es cuatro veces mayor respecto de país rioplatense. "La Copa América en Brasil muestra como regímenes autoritarios usan el fútbol para intentar desviar la atención sobre sus crímenes", agregó.