Luego de varios días de incertidumbre, la pelota volverá a rodar en el fútbol uruguayo. Desde la madrugada del domingo la actividad quedó paralizada por decisión de la Asociación Uruguay de Árbitros de Fútbol tras la brutal agresión al juez de línea.

Esta tarde el AUDAF se reunió con el Ministro del Interior, Nicolás Martinelli, autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol y de la Secretaría Nacional del Deporte, y llegaron a un acuerdo para levantar el paro.

Luego de casi dos horas, Martinelli comunicó en conferencia de prensa: "Hemos alcanzado un preacuerdo para que vuelva el fútbol, esperemos que ya para este fin de semana. Resta que este preacuerdo sea ratificado por Audaf". 

"Hemos establecido que en aquellos partidos de alto riesgo, la guardia policial que custodia a los árbitros se incremente de cuatro a seis y que además, durante el encuentro, estos guardias de la Policía permanezcan a espaldas de los árbitros, es decir, tres de un lado y tres del otro, con además la compañía de la guardia privada que cada uno de los equipos dispone en sus estadios", continuó contando.

"Y en aquellos partidos de bajo riesgo, vamos a mantener la misma guardia policial que es de cuatro efectivos pero durante el desarrollo del encuentro también van a estar de espaldas de los líneas acompañados también por la guardia privada que dispone cada uno de los clubes", concluyó.

Una vez finalizada la reunión, los árbitros realizaron un zoom en el que se aprobó la moción ante las modificaciones de seguridad impuestas por la AUF y el Ministerio del Interior para garantizar mayor seguridad. Esto dio por culminado el parate y el fútbol volverá el fin de semana.

Cabe destacar que se lograron disputar solo tres encuentros de la fecha cinco y el domingo debían jugar: Danubio vs. Wanderers, Nacional vs. Progreso, Cerro vs. Cerro Largo y Deportivo Maldonado vs. Defensor Sporting.

En la mañana del pasado domingo, desde la dirigencia de Racing informaron que el agresor ya había sido identificado. Se trataría de un dirigente de fútbol. El mismo será denunciado de manera penal por la Asociación Uruguaya de Fútbol y en las próximas horas se presentará en una dependencia policial para ponerse a disposición de la Justicia, según informó el periodista Federico Buysan.

Sin embargo, esta tarde el propio club emitió un comunicado en el que niega haber dado con el agresor: “Racing cooperará con las autoridades del fútbol y de la justicia para identificar a la mayor brevedad posible al agresor y adoptar las medidas que correspondan dentro de sus competencias” y agregan: “Si la persona perteneciera a la directiva de racing se solicitará su inmediata desvinculación y/o la suspensión de toda actividad vinculada a la misma, hasta tanto se resuelva la efectiva participación de la persona en los hechos denunciados”. Asimismo se solidarizan con el árbitro agredido y le piden “disculpas por la ingrata situación”.