(De la redacción de DOBLE AMARILLA) “Lo que pasa en las reuniones internas del fútbol, queda en las reuniones internas del fútbol”, dice un viejo axioma readaptado a la rosca de la redonda, pero parece que toda regla o “código” está para romperse. La última reunión de Comité Ejecutivo de Superliga tuvo un altercado fuerte y de palabras intensas entre Alejandro Nadur y Pascual Caiella…. en un incidente que sentó la base para una escandalosa y peligrosa denuncia penal del presidente de Huracán contra el vice de Estudiantes por injurias.

El cruce de cartas documento marca una tensión fuerte en la antesala del cónclave que se realizará esta tarde en la sede de Puerto Madero que volverá a contar con Caiella como uno de sus habituales asistentes, mientras que Nadur no estaría porque el habitual representante de Huracán es el vice Luis Sasso, además impulsor legal de esta acción.

Esta escalada beligerante que llegó hasta la Justicia provocó la preocupación del mundo dirigencial porque es la llegada al ámbito público de una situación que se dio en el marco del ámbito privado. “Es una locura que se vaya a la Justicia por una discusión de palabra en un ámbito privado. Es la muerte de todo código dirigencial”, relata el presidente de un club que va preparado para hoy marcar su disconformidad respecto a la judicialización de las discusiones. “Es insólito, nos quejamos muchas veces que se filtran temas a la prensa y ahora nosotros solos hacemos públicas las discusiones y de la peor manera”, relata otro alto dirigente consultado. Todos prefieren expresarse en off bajo el argumento de que lo harán “en on” directamente durante la reunión de Superliga.

¿Cómo se dio la discusión? Nadur se presentó en la última reunión de Superliga para descalificar la distribución del 25% de los derechos por tabla histórica. La discusión llevó la tensión al límite en un cruce fuerte con Caiella, miembro de la comisión que hizo la propuesta que luego se llevó a votación y fue aprobada por mayoría de los clubes. Lo curioso es que en la votación, Huracán, vía su vicepresidente, sufragó a favor de la propuesta. Pero una vez que se conocieron los resultados, cambió su voto. Muchos dirigentes entendieron que era una medida populista de los dirigentes del Globo para evitar el reclamo posterior de los socios por haber apoyado una distribución que no era la que más los favorecía.

La bronca de Nadur no quedó en esa reunión. Furioso, masculló bronca y antes de la feria judicial inició una denuncia por injurias a Caiella. Según pudo saber Doble Amarilla en los próximos días habría una mediación judicial y un careo entre ambos. Pero Nadur fue más allá. En busca de pruebas de supuestos insultos y agravios de Caiella hacia su persona, pidió el acta de la reunión donde se dio la pelea y ahí volvió a explotar. Según el presidente de Huracán no se transcribieron los supuestos insultos y entonces decidió hacer saber a la Superliga que sino corrige el acta va a pedir que sean llamados a declarar todos los presidentes y vicepresidentes que estuvieron en ese mitin. 

Según pudo saber Doble Amarilla, varios de sus pares le pidieron bajar el tono a esta situación porque entienden que este puede ser un peligroso antecedente de cara a futuro y puede marcar un quiebre en la historia de las reuniones entre dirigentes tanto en AFA como en Superliga. Un verdadero papelón.