(De la Redacción de DOBLE AMARILLA) Al fútbol argentino lo fueron vaciando, de a poquito, de sus señales más distintivas. Sacaron los visitantes, por temas de Seguridad y la Ciudad ahora, se metió de lleno contra uno de los símbolos de la previa futbolera, el viejo y querido choripán. 

¿Cómo? Sí, el GCBA resolvió no extender nuevos permisos para elaborar alimentos en la vía pública cuando haya partidos. Es más, le revocó los existentes a quienes los tenían otorgados. Así las cosas, ni choripán, ni bondiolita al paso, ni vaciopan, ni paty. Nada se podrá comer en las inmediaciones de los estadios. 

En ocasión del River-Patronato, del pasado fin de semana, ya se vio el paisaje despoblado de las clásicas "parrillitas" que acompañaban la salida de los hinchas de la cancha, sobre Lidoro Quinteros, Figueroa Alcorta y Udaondo. Y River es sólo un ejemplo. Tampoco habrá en La Boca, ni en el Bajo Flores, ni en Liniers, ni en ningún reducto de la Capital Federal. 

Según indica "Clarín", la mayoría de las parrillas que hay en torno a los estadios de fútbol suelen ser manejadas por barras bravas y no cuentan con la habilitación correspondiente. Un relevamiento del "Ministerio de Ambiente y Espacio Público" indica que sólo nueve están autorizadas.

El GCBA informó que "Con el objetivo de regularizar el entorno deportivo y garantizar la seguridad, se suspendieron -por disposición- las inscripciones y el otorgamiento de permisos para la ubicación de puestos de comida (parrillas) durante "eventos deportivos", confirman en el Ministerio.

Esto es una respuesta de "Espacio Público" a un pedido que había realizado la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana del Ministerio de Justicia porteño, que pidió la reconsideración de los permisos vigentes. "Esto en línea con la implementación de estrategias generales respecto de las condiciones de seguridad en el marco de eventos futbolísticos en la Ciudad", explicaron en Justicia.

Según informa "Clarín", de las nueve parrillas que funcionaban en regla, cuatro pidieron la renovación de sus permisos vencidos, pero se toparon con una negativa. De las cinco restantes, tres también tenían el permiso vencido, pero no solicitaron su renovación.

De las restantes dos, una sufrió al revocación de su permiso vigente por temas de "Seguridad" y la restante obtuvo una medida cautelar a su favor y puede seguir trabajando, pero lo tendrá que hacer, a mínimo, un kilómetro del estadio.